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martes, 21 de enero de 2014

Nalmefeno - "Selincro".



     Este nuevo fármaco, destinado a reducir la ingesta de alcohol en aquellas personas dependientes, es recomendado como una ayuda más de todas las que se desarrollan desde un enfoque psicosocial, donde las terapias de grupo e individuales, junto con la aceptación del propio enfermo de su problema, forman los elementos esenciales para que el proceso de abandono del consumo sea un éxito.

     En los ensayos clínicos que se realizaron con 2.000 enfermos, se evidenció un descenso en el consumo de alcohol en un 60 % después de seis meses de tratamiento y en un 40 % al finalizar el primer mes.

     Según los datos aportados por la Farmacéutica, este medicamento actúa sobre el área de recompensa del cerebro (por ello se reduce el deseo de beber alcohol), que en el caso de enfermos que sufren de dependencia alcohólica, está mal regulado.



     La idea es que este medicamento, al mismo tiempo que facilita la abstinencia, disminuya también el riesgo de tener recaídas.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Alcohol y fiestas navideñas.



     Llegaron las fiestas de Navidad y con ellas las celebraciones y reuniones con familiares, compañeros de empresa y amigos, en donde las comidas, cenas, brindis, etc. suelen ser realizados con importantes ingestas de alcohol, por lo que aumenta el riesgo de una recaída para las personas que nos encontramos en un proceso de rehabilitación y este hecho nos va a suponer un esfuerzo extra para mantener nuestra abstinencia.

     Si usted es un bebedor social o bebedor moderado permítame recordarle que si en ningún caso es lógico pensar que para disfrutar y pasárselo bien se haga necesario beber hasta la embriaguez, en estas fiestas navideñas lo es menos, pues los riesgos en la conducción y el encontrarse con otro conductor ebrio son mayores. Se pueden mantener todos los rituales navideños sin hacer uso del alcohol, cambiando este  por otro tipo de bebida  sin alcohol.

     Y para todos aquellos que como yo, traspasamos el umbral de bebedor social a bebedor alcohólico y por lo tanto no debemos tomar contacto con nada que contenga alcohol (ni tan siquiera las bebidas sin alcohol que nos recuerden al consumo alcohólico -cerveza, mosto, licores sin…-), recordarles si cree que le va a resultar difícil mantenerse sin beber, la conveniencia de limitar o incluso evitar aquellas reuniones en las que consumir bebidas que contienen alcohol parece obligado.

     Si como enfermo alcohólico estás acudiendo a algún tipo de terapia para superar su adicción, durante estas fiestas se hace especial hincapié en reforzar la decisión de no reincidir en su adicción, proponiendo habilidades para saber resistir las tentaciones que en estos días se multiplican.

     Salud y mis mejores deseos para los que algún día decidieron dejar de beber y para aquellos otros que se lo están planteando, para aquellos que tienen un familiar enfermo, para los que trabajan por la recuperación.

      En definitiva: un FELIZ AÑO NUEVO PARA TODOS.

jueves, 16 de febrero de 2012

La Familia: La Esposa.

     Suele suceder que en la mayoría de los casos es la mujer del enfermo alcohólico la que acompaña a su marido al tratamiento, e incluso lo que es más frecuente es que sea ella misma la que fuerce la situación para que el paciente acceda a iniciar un proceso terapéutico, lo que no suele ser igual a que haya una correcta comprensión del problema.

     Es necesario saber que el alcoholismo es una enfermedad, así reconocida por los organismos nacionales e internacionales, que además tiene un carácter crónico y que por lo tanto puede ser recidivante, es decir se pueden presentar recaídas y que no por ello hay que entender que está todo perdido o que estemos equivocados en los planteamientos tomados para el tratamiento.

     En primer lugar cabe pensar que una esposa o madre que tenga un marido o hijo alcohólico, tendrá necesidad de contar su problema, de desahogarse. Para ello está bien que acuda a su médico de cabecera, o a algún especialista, pero no hay que olvidar que en España se ha desarrollado toda una red de Asociaciones de Alcohólicos Rehabilitados que cuentan ya no sólo con su útil experiencia y la de sus familiares, sino además con profesionales expertos en el tema que podrán escuchar y atender el problema, e incluso le ofrecerán una orientación adecuada para iniciar la solución al mismo.
   
     Es verdad que en muchas ocasiones, la familia se pregunta: -Pero, ¿cómo actuamos?

     Realmente no es que existan normas fijas para todos los casos, pero si unas reglas mínimas en común que se pueden seguir.

     En principio, nunca será bueno ocultar el problema, como tampoco airearlo, pero no intentar hacer ver como si no pasara nada. Hay que hacerle frente.

     En segundo lugar, es necesario buscar ayuda, es muy difícil dejar de beber solo, sin un correcto tratamiento. Cuantas veces nos han dicho: ´"no beberé más", "mañana lo dejo" y lo ha vuelto a hacer.

     En tercer lugar, no hay que cansarse si no conseguimos nada tras unos primeros intentos, buscaremos la orientación más adecuada, pues cerca de nosotros tendremos un lugar donde dirigirnos para encontrar ayuda.

     Y por último deberíamos tener en cuenta que la familia debe actuar como una piña, todos a una, para que el paciente logre ponerse en tratamiento y consiga dejar de beber, si se puede con cariño y comprensión, aunque resulte difícil en algún momento. Hemos de recordar que estamos hablando de tratar a un enfermo.

     Y para esto en ocasiones hay que contener la rabia, el enfado, que aunque justificados no nos servirán de nada si los demostramos ante un estado de embriaguez evidente. Por lo tanto un consejo a seguir siempre: No hay que gritar, discutir, enfadarse ni siquiera intentar dialogar cuando el o la paciente ha llegado tarde o en "mal estado". Vale más que se acueste, que repose, que se le pase la "borrachera" y al día siguiente será el momento de hacerle ver las consecuencias de su mala actuación, tanto para con él como para con su familia, en este momento no estará de más si a través del diálogo llega a sentirse culpable de su conducta, será el momento de exigirle una solución.

     Aunque bien entendido, la solución debe ser para toda la familia, no sólo para el alcohólico, y especialmente para la esposa de éste, que en cierta forma se ha "acostumbrado" a su alcoholismo. Ha aprendido a "convivir con el alcoholismo", lo que llamamos codependencia, y es que en cierta forma el sufrimiento está tan compartido que no sabemos bien quien lo pasa peor.

     En casa se cambian los papeles y la madre tiene que hacer también de padre, llevar las riendas del hogar y controlar la economía (dentro de lo posible). Deduciríamos que al iniciar el tratamiento del paciente, esto debería relajarse, pues en muchas ocasiones sucede todo lo contrario ya que la mujer se encuentra muy cansada, como un corredor de fondo, que llega a una meta que nunca parecía poder alcanzar, y cuando al fin lo consigue, no puede más.

     Aparecen entonces depresión, miedos, inseguridad, es decir todos los síntomas del padecimiento acumulado, que deberían ser también tratados y así la familia poder seguir adelante.

     Por lo tanto la esposa en ese momento pasa a tener un doble papel, uno como paciente (codependiente) y otro como un buen elemento par la ayuda en el tratamiento de su marido.

     Para que se observen buenos resultados en ambos aspectos se han demostrado muy efectivas las psicoterapias de grupo para familiares de alcohólicos, donde aprenden a comprender el problema, donde pueden desahogarse y al mismo tiempo pueden ir generando nuevos hábitos y actitudes par un nuevo futuro sin alcohol en el hogar.


     Si es posible, depediendo de los recursos al alcance, un correcto apoyo psicológico o médico adecuado puede reorientar muchas situaciones anómalas que se generaron durante el alcoholismo del marido. Y aunque es obvio decirlo, lo mismo ocurriría en el caso de un hijo alcohólico y su madre como ayuda terapéutica.

     Debemos destacar por su importancia en el proceso de rehabilitación del enfermo y su familia, los grupos de autoayuda, pilar esencial, de encuentro, reflexión y ayuda mutua para todas las personas que han pasado por una circunstancia similar y han optado por integrarse en las Asociaciones de Alcohólicos Rehabilitados, dotando a las madres y esposas de confianza y a sus hijos y/o maridos más capacidad para mantener la abstinencia.

martes, 31 de enero de 2012

¿Cómo sabemos que se es alcohólico?

     Podría parecer que toda persona que consume bebidas alcohólicas en gran cantidad y con mucha frecuencia es un enfermo alcohólico, pero esto no siempre es suficiente para poder diagnosticar una dependencia al alcohol, es decir, no basta para aseverar si una persona está o no enferma.

     Es muy importante también contar con la opinión de la familia o de los amigos, contrastar lo que nos dice la persona con la gente de su entorno. Eso nos servirá para poder definir mejor lo que está pasando y enfocar mejor la solución del problema.

     Además de los cuestionarios AUDIT y CAGE, tipo test, se puede complementar el diagnóstico con la realización de algunos análisis de sangre que nos indicarán además la gravedad del proceso o la repercusión del consumo sobre el organismo.

Analítica:
     No es que exista ninguna prueba específica que nos indique que una persona sea alcohólica, pero en los alcohólicos aparecen alteraciones en las pruebas hepáticas o anomalías en la sangre, por ejemplo en el número y tamaño de los glóbulos rojos (hematies). Con estos y otros resultados que valorará el médico, se puede tener una idea muy clara de lo que le está ocurriendo a esa persona.

     La detección de etanol en sangre, no indica que una persona sea alcohólica, sólo nos servirá para saber si alguien ha consumido bebidas alcohólicas y en qué cantidad lo ha hecho.

Criterios diagnósticos:
     Como determinante para diagnosticar si una persona tiene una dependencia al alcohol se utilizan los criterios diagnósticos que aparecen en el Manual Diagnóstico y Estadístico de la Sociedad Americana de Psiquiatría (DSM-IV) o en la Europea Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10).

     Ambas instituciones han elaborado y conceptualizado una serie de criterios que definen y determinan que es el alcoholismo y quien es alcohólico.


     Todo ello en base al concepto de dependencia al alcohol e incluyendo aspectos como el Síndrome de Abstinencia al Alcohol (SAA), la tolerancia, el tiempo de consumo o el deterioro bio-psico-social del consumidor.

Criterios Diagnósticos DSM-IV-R
     Patrón desadaptativo de consumo de la sustancia que conlleva un deterioro o malestar clínicamente significativos, expresado por tres (o más) de los ítems siguientes en algún momento de un periodo continuado de 12 meses:

     *   Tolerancia.
     *   Abstinencia.
     *   La sustancia es tomada con frecuencia en cantidades mayores o
          durante un periodo más largo de lo que inicialmente se pretendía.
     *   Deseo persistente o esfuerzos infructuosos de controlar o
          interrumpir el consumo de la sustancia.
     *   Se emplea mucho tiempo en actividades relacionadas con la 
          obtención de la sustancia.
     *   Reducción de importantes actividades sociales, laborales o
          recreativas debido al consumo de la sustancia.
     *   Se continúa tomando la sustancia a pesar de tener conciencia de
          problemas psicológicos o físicos recidivantes.

Tolerancia:
     El fenómeno de la Tolerancia aparece en los bebedores al cabo de un tiempo y se define como la necesidad de tomar cantidades más elevadas de alcohol para alcanzar el efecto deseado, o al contrario, consumiendo la misma cantidad, el efecto es menor, por lo que se tiende a incrementar el consumo.

     Por este motivo, cuando alguna persona nos dice que no tiene problemas con la bebida porque aguanta mucho, debemos pensar justo lo contrario, ya que habrá tenido que beber cantidades importantes y durante bastante tiempo para "poder aguantar".

     Luego la tolerancia siempre será un signo de dependencia cuando aparece tras un consumo prolongado en el tiempo.
   
     Con el paso del tiempo y si la persona no deja de beber, la tolerancia se invierte. Es el "ya no aguanta nada". Esto suele suceder cuando el bebedor tiene una efectación orgánica, fundamentalmente del hígado, y el alcohol que consume le cuesta de eliminar y por lo tanto el efecto es más aparente con pocas cantidades, entrando casi en una embriaguez continua.

          No es más valiente, ni más "macho" el que más aguanta,
                 simplemente está más cerca de la dependencia.

Dependencia:
     Ya sabemos que dependencia al alcohol es sinónimo del alcoholismo y que esto es igual a necesidad de beber.

     Pues bien, una persona con consumos elevados, test positivos, criterios diagnósticos cumplidos y aparición de tolerancia, es un alcohólico y va a precisar un tratamiento para poder dejar de beber, ya que está enfermo. Padece alcoholismo.

domingo, 29 de enero de 2012

Alcoholismo.

El síndrome por dependencia al alcohol se denomina Alcoholismo, término que fue introducido por el médico sueco Magnus Huss, en 1.849, quien contribuyó a generalizar el concepto de patología, asociado al consumo de bebidas alcohólicas y señaló acertadamente, que cualquiera que sea la bebida alcohólica, todas sin excepción tienen un riesgo potencial de modificar negativamente la salud física del usuario.

     "La dependencia al alcohol es un estado patológico morboso en el cual la persona al perder grados de libertad en su conducta, queda alterada en sus capacidades adaptativas, en todo los niveles de su funcionamento, corporal, psicológico y social". (Dr. Joaquín Santodomingo Carrasco)

     A mitad del siglo XX el alcoholismo es reconocido como enfermedad por la Organización Mundial de la Salud.

- Un alcohólico es un enfermo.
- Un alcohólico no es un vicioso.
- Un alcohólico no bebe porque quiere.


     El alcohólico, bebe por la necesidad imperiosa de no sufrir, de no pasarlo mal, ya que se llega al extremo de no poder vivir sin beber alcohol.


     Como cualquier enfermedad, se puede diagnosticar, tiene un pronóstico y también un tratamiento.


     El alcoholismo es una enfermedad crónica, es decir para toda la vida, como la diabetes o algunas enfermedades del corazón. Pero acaso ¿un diabético no puede hacer una vida normal? y ¿un enfermo cardíaco?. La respuesta es sí, aunque para ello necesitará de unos cuidados que durarán siempre.


     Con el alcoholismo ocurre igual, pues necesitaremos unos cuidados mínimos: En un principio tomar medicación si la necesita y NO consumir bebidas alcohólicas bajo ningún concepto para lo cual deberemos ejercitarnos mental y psicológicamente a través de apoyo.


     Una pregunta que suele rondar en la mente de todos es si el alcohólico nace o se hace, y por lo que sabemos, nadie nace con una dependencia al alcohol, pero vivir en determinados ambientes familiares, o de amigos y tener algunas característica de carácter como la timidez, enfermedades psiquiátricas o el no saber decir NO, puede ser determinante para empezar a beber o para seguir bebiendo hasta que surjan los problemas.


     Decimos que el alcoholismo es una enfermedad contagiosa, de la misma manera que la sanación también lo es, pues a la hora de rehabilitarse, el entorno, el apoyo de la terapia, la asociación... también son definitivas para salir del problema.

sábado, 28 de enero de 2012

Dependencia al alcohol.


     Cuando las bebidas alcohólicas se consumen durante un tiempo continuado o en cantidades importantes, el cuerpo se habitúa y al final termina por necesitar el alcohol para poder funcionar.

     La necesidad de beber puede ser para afrontar distintas situaciones: Para sentirse tranquilo, para perder miedo... Todo ello va unido a una falsa percepción de la realidad. A esta dependencia la denominamos psicológica.


     Pero la dependencia puede ser también de tipo físico, pues el organismo se acostumbra a vivir con una cantidad de alcohol en su interior y cuando esta disminuye o desaparece, se presenta una situación de nerviosismo, temblores, nauseas..., es decir malestar físico. Y empiezan a aparecer enfermedades derivadas del consumo de alcohol.

     En ambas situaciones, aparentemente, la persona mejora de forma temporal cuando vuelve a beber.

     Resumiendo: La dependencia es la necesidad o la esclavitud de una persona que pierde su libertad frente a una sustancia, sea esta cualfuere.



jueves, 26 de enero de 2012

Abuso de bebidas alcohólicas.

     Podemos decir que una persona está abusando del alcohol cuando el consumo de bebidas alcohólicas, lo realiza un menor, una mujer embarazada o se hace cuando la persona está realizando alguna actividad de riesgo como puede ser la conducción de vehículos a motor.
     Pero también se considera un abuso cuando la cantidad ingerida provoca alteraciones en el comportamiento, en la conducta, en la marcha, en el pensamiento, etc... y según la cantidad puede llevar a situaciones como la embriaguez o intoxicación etílica aguda o incluso el coma etílico, poniendo en riesgo la vida de la persona.

     El abuso siempre es malo, no aporta nada positivo y puede ser la puerta de entrada hacia el alcoholismo (dependencia al alcohol).

Uso de bebidas alcohólicas.

     Todos sabemos que el uso de bebidas alcohólicas es algo cotidiano en nuestra sociedad, pero no está exento de riesgo, es más, se sabe que el organismo puede tolerar, en personas sanas y sin llegar a afectar la salud, la cantidad contenida en un vasito de vino, pero a partir de dos vasos de vino al día se ha demostrado científicamente que existe una mayor probabilidad de que aparezcan algunas enfermedades con el tiempo.
     La Organización Mundial de la Salud (OMS), dejó hace algunos años un mensaje muy claro en este sentido:
                                     
"Alcohol cuanto menos mejor"
(A lo que yo añadiría: y más tarde)



miércoles, 25 de enero de 2012

Las bebidas SIN.

     Según la legislación española, se puede denominar bebida SIN, a toda aquella con un contenido alcohólico inferior a 1º, es decir que pueden contener hasta un 1% de etanol. Por lo que podemos decir que las bebidas SIN, en realidad son con alcohol.
     Es verdad que algunas cervezas de reciente aparición en el mercado aparecen como 0´0. Estas son en las que se ha demostrado con análisis de laboratorio, que no contienen ninguna cantidad de alcohol.
     Otra cosa distinta, es si su consumo es aconsejable en aquellas personas que han dejado de beber.
     Está claro que las denominadas SIN, como contienen alcohol, no se deben tomar.
     Las 0´0, si tenemos en cuenta que para un alcohólico ha existido y existe un componente psicológico en su adicción, el sabor, el aroma, el color... le recuerda el sabor de su bebida favorita mientras estaba en activo y podría provocarle una recaída.
     Luego nuestra opinión es clara:

     Mejor abstenerse de probar las bebidas 0´0, no es aconsejable ni prudente correr riesgos innecesarios.

Conociendo el alcohol.


El alcohol es una sustancia producto de la fermentación de los hidratos de carbono (azúcares) que tienen las frutas, cereales... Si se consume, actúa muy específicamente sobre el sistema nervioso central (cerebro) y por lo tanto puede producir una serie de efectos que alteran las funciones mentales relacionadas con la memoria, la conducta o la coordinación motriz.

En la cultura occidental el consumo de bebidas alcohólicas está presente en la mayoría de los actos cotidianos, se bebe en cualquier comida, fiesta y celebración.

Llevamos más de 10.000 años consumiendo alcohol, desde el primer hidromiel del hombre primitivo, pasando por el vino y la cerveza desde tiempos de los Egipcios y posteriormente en la cultura Griega y Romana.

No obstante, siempre se ha sabido que el abuso causaba problemas, que era perjudicial para la salud.



martes, 24 de enero de 2012

¿Cómo saber si tienes un problema con el Alcohol?

Para estar seguros de que alguien es alcohólico, existen una serie de test o cuestionarios que nos pueden ser útiles para concretar el diagnóstico.
Entre los distintos test, destacamos dos por su sencillez y utilidad.

El AUDIT que nos detecta consumos excesivos.


La puntuación mínima para el no bebedor es 0 y el máximo posible es 40.
Puntuación de 8 o más para hombres (hasta los 60 años) o de 4 o más para las mujeres, adolescentes, y para hombres de más de 60 años son considerados como resultados positivos.
Detecta consumos excesivos de alcohol e indican al menos abuso en la ingesta de bebidas alcohólicas.


Y el CAGE para detectar dependencia al alcohol.




Una respuesta afirmativa implica riesgo de alcoholismo. Dos respuestas afirmativas o más equivalen a Síndrome de Dependencia Alcohólica.

¿Quiénes somos?

A.V.A.R. es una asociación fundada en el año 1989 por enfermos alcohólicos y familiares para luchar de manera más efectiva contra el alcoholismo y sus consecuencias.

¿Qué objetivos perseguimos?


     Concienciar y sensibilizar a la población de la problemática que conlleva el uso y abuso del alcohol.

     Comprometer a las Asociaciones, Padres, Educadores y Entes Públicos sobre este teme en sus aspectos sociales, laborales, sanitarios y humanos.

     Orientar e informar a enfermos, familiares y a personas interesadas.

     Apoyar al enfermo y a su familia mediante atención especializada hasta llegar a su total rehabilitación.

     Ayudar con nuestra experiencia al enfermo o familiar que lo necesite.

     Promover y participar en actividades que ayuden a prevenir la aparición de problemas con el alcohol.