Mostrando entradas con la etiqueta factores de riesgo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta factores de riesgo. Mostrar todas las entradas

martes, 16 de octubre de 2012

Factores de riesgo en la mujer alcohólica.

     El factor de riesgo más importante en la mujer es la existencia de un trastorno depresivo o ansioso que va muy unido a la forma del beber femenino. Las mujeres presentan mayores tasas de trastornos de ansiedad y afectivos que los hombres y lo habitual (66 %) es que el trastorno depresivo anteceda a alcoholismo. La coexistencia de trastorno depresivos y dependencia del alcohol conlleva un peor curso clínico puesto que al consumo de alcohol se añade con frecuencia el de psicofármacos, con el resultado de intoxicaciones más severas, con riesgo de tentativas suicidas, accidentes, traumatismo y alteraciones de la conducta.

      Otro de los factores que inciden el el alcoholismo son las rupturas sentimentales de pareja o de relaciones difíciles con estas, principalmente de incomunicación, que le provocan sensaciones de soledad y vacío e inseguridad.

     Es conveniente no olvidad que muchas veces la enfermedad le es trasmitida por su pareja alcohólica, pues como hemos visto en otras entradas, el alcoholismo es una enfermedad que se trasmite por contagio social.


     A pesar de los cambios culturales existe mayor reprobación social y de rechazo hacia la mujer alcohólica, para ella el reconocimiento del consumo tiene un mayor coste social pues se le cuestiona el cumplimiento de sus atribuciones como pareja y madre. Y aunque la mujer puede aceptar más fácilmente que necesita ayuda, el estigma social dificulta su asistencia a centros de rehabilitación. 

sábado, 9 de junio de 2012

Factores de riesgo.



     El principal factor de riesgo: La presencia de las drogas en el entorno,  o lo que es lo mismo, su accesibilidad, su visibilidad y su disponibilidad. Sabido es que cuanto más fácil resulta conseguir una droga, más aumenta su consumo, lo que explica que el consumo de drogas legales sea mayor que el de las drogas ilegales.

     Parte de las iniciativas en la prevención van dirigidas a limitar esta disponibilidad en las sustancias legales (alcohol y tabaco) reduciendo los espacios de exhibición y consumo, aumento de impuestos y elevar el límite de edad para poder adquirirlos y en las drogas ilegales con acciones policiales y judiciales encaminadas a la incautación de toda sustancia ilegal y la detención de los suministradores y distribuidores de estas.

     Otro factor de riesgo, es la existencia de un entorno social donde del tráfico de drogas sea visible, lo que facilita el acceso a menores a la sustancia, para lo cual desde la Secretaría de Estado de Seguridad contando con la colaboración de los responsables de los centros educativos, asociaciones de padres de alumnos y centros de ocio, se ha puesto en marcha planes destinados a reducir el tráfico minorista y el consumo de drogas en centros educativos y de recreo.

     La actitud de la sociedad hacia las drogas es un factor determinante, puesto que la aceptación o no del consumo de ciertas sustancias es un importante factor de riesgo. Si el consumo es visto como "aceptable" se estará dando la sensación que se trata de algo inocuo, mientras que si la sociedad no lo ve "con buenos ojos", se estará trasmitiendo la opinión que aquello es malo y perjudicial para nuestra salud.

     La pérdida de ciertos valores en la sociedad actual y la aceptación de otros como "vivir a tope", búsqueda de nuevas sensaciones, creernos inmortales y que nunca no nos va a pasar nada, hace que se tomen riesgos que nos lleva a querer probar de todo sin mirar las consecuencias de nuestros actos más allá del día presente.


     El entorno familiares un elemento muy determinante en el posible consumo de drogas por parte de los hijos, pues el joven que vive en un hogar donde se está consumiendo algún tipo de droga, está conviviendo en unas condiciones generalmente de familia desestructurada, con situaciones conflictivas y donde no se le presta la debida atención a las necesidades del niño y adolescente.

     Por último, la etapa de la adolescencia, donde el joven trata de encontrar un lugar en la sociedad y encontrarse como persona, le hace querer experimentar cosas nuevas, de integrarse en el grupo; y la falta de habilidades para decir ¡NO! a las presiones de los amigos, son algunos de los factores que favorecen el experimentar con este tipo de sustancia. También el acceso fácil al dinero y la ausencia de normas y disciplina son factores de riesgo.