domingo, 9 de septiembre de 2012

Los tres caminos donde nos conduce el alcoholismo.


     Desde la Asociación AVAR, venimos insistiendo que el alcoholismo  conduce a tres lugares: Cárcel, manicomio y cementerio, y tan solo es cuestión de tiempo en la ingesta para llegar a tan indeseables destinos.


     Y aunque a nadie le gusta hablar de la muerte, hoy traigo una cita del dr. D. Francisco Alonso-Fernández, en su libro (que no me canso de citar) "Los Secretos Del Alcoholismo".

     "La muerte llega a los alcohólicos crónicos por diversas vías: el cáncer;  el trastorno digestivo, sobre todo alteraciones hepáticas y pancreáticas y complicaciones del ulcus gastroduodenal (perforación y hemorragias); el trastorno cardiovascular, por miocardiopatía, hipertensión arterial, cardiopatía isquémica y muerte súbita; ciertas enfermedades orgánicas progresivas e irreversibles; carencias vitamínicas; complicaciones en las intervenciones quirúrgicas; accidentes laborales y de tráfico; muertes intencionales (homicidio, suicidio). De tan amplia y diversa relación se infiere que la vida de un alcohólico crónico se halla pendiente de un hilo, cuyo continuidad puede interrumpirse en cualquier momento a causa de la irrupción de una lesión orgánica letal".

     Y aunque la muerte nos ha de llegar a todos, es muy diferente la forma de morir. Con dignidad la una, sabiendo que morimos siendo libres y estando en paz. Borrachos, solos y abandonados la otra, sin saber siquiera quién somos y cuánto hemos destruido. Ante esta tesitura la elección más sabia, creo que es, la de morir lo más tarde posible y rodeado de nuestros seres queridos.

     Y mientras tanto, sin la dependencia (esclavitud) a ninguna droga, somos nosotros quienes elegimos la forma de vivir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario